Nuestra historia comienza a mediados de los años 90, cuando el mercado de la cosmética de alta gama era fanático del rosa, el rojo y el beige. En aquella época, pensar en pintarse las uñas de color púrpura o verde era considerado un delito de lesa majestad, y quienes estaban dispuestas a correr el riesgo debían dirigirse una farmacia clandestina para encontrar ese tipo de colores.

Decidida a acabar con este monopolio en los gustos, Sandy Lerner (cofundadora de Cisco Systems) toma una decisión audaz: como los gigantes de la industria cosmética eran incapaces de satisfacer sus excéntricos deseos, ella misma se encargaría de hacerlo.

Su destino cambia cuando su director comercial, David Soward, le presenta a una mujer llamada Wende Zomnir. Mujer de negocios creativa y visionaria (y adicta al maquillaje casi desde que nació), Wende se une a su causa y decide ponerle fin a esta dictadura de colores. Mientras tomaban un té, las dos cómplices sellan un pacto que las lleva a reunirse regularmente en el bungaló de Wende en Laguna Beach (Florida), donde desarrollan en secreto su proyecto de esmalte de uñas. Sandy, David y Wende lanzan la marca Urban Decay en enero de 1996, con una línea de 10 labiales y 12 esmaltes de uñas que evocan los bajos fondos del paisaje urbano. Cucaracha, Niebla, Óxido, Marea Negra e incluso Lluvia Ácida. Nombres nunca antes vistos en los productos de belleza. El primer anuncio en la prensa decía: “¿El rosa te hace vomitar?” La revolución se puso en marcha. Desde entonces, los líderes de la industria cosmética tuvieron que estar atentos.
 
Actualmente, Wende continúa promoviendo el crecimiento de Urban Decay a través de sus tres puestos de directora creativa, directora general y socia fundadora. La expansión de la marca a nivel internacional demuestra lo que Wende y Sandy siempre han sabido: en todas partes, los amantes del maquillaje buscan la originalidad, lo que explica por qué Urban Decay sobrevivió más allá del fenómeno grunge de los años 90. En Estados Unidos, hay cientos de productos UD en anaqueles violetas en Sephora, Ulta y Macy's. En Canadá, Reino Unido, Francia, Italia, España, Singapur y el Medio Oriente, cada vez más minoristas ofrecen nuestra gama de productos. Y aunque todos los fans de Urban Decay en todo el mundo no tienen la misma relación con nuestra marca, hemos observado que todos están unidos por un mismo espíritu independiente.